Nuevos beneficios fiscales para los ahorradores

En el Consejo de Ministros del pasado día 1 de agosto se aprobaron varias medidas que abaratan las comisiones en los Planes y Fondos de pensiones y la posibilidad de recuperar las aportaciones a los 10 años.

El Gobierno abarata las comisiones de los planes y fondos de pensiones y les dota de mayor liquidez

Una de las medidas es que laa comisión máxima baja un 30% lo que beneficia a 4,5 millones de partícipes con un ahorro de 121 de euros millones anuales. Además, los derechos acumulados a 31 de diciembre de este año y a partir del 1 de enero de 2015 se podrán recuperar a los 10 años.

El Real Decreto que modifica el reglamento de Planes y Fondos de pensiones reduce las comisiones máximas legales de gestión y depósito para adaptarlas a la situación de los mercados financieros actuales, nacionales e internacionales. Esta medida supone reducir la comisión máxima un 30% (del 2,5% al 1,75%) lo que va a beneficiar a 4,5 millones de participes con un ahorro de 121 millones de euros anuales. En concreto, la comisión máxima de gestión se reduce del 2% al 1,5% sobre la cuenta de posición del plan de pensiones. La comisión máxima de depósito se reduce del 0,5% al 0,25% sobre la cuenta de posición del plan de pensiones. Los nuevos límites entrarán en vigor dos meses después de la publicación de la norma en el BOE.

El nuevo Real Decreto impulsa además la transparencia en los Planes de Pensiones al ampliar la información que preceptivamente recibe el partícipe antes de contratar un plan de pensiones individual a través del documento de datos fundamentales. Se añadirá el detalle de todas las inversiones de los Fondos de Pensiones al cierre de cada ejercicio y se informará también de la rentabilidad generada por el fondo en los últimos 20 años. También deberá facilitarse el acceso a la información a través del sitio web de la gestora o su grupo. Mejorará la comunicación previa de riesgos al partícipe para que conozca de antemano, entre otros asuntos, que los planes de pensiones son ilíquidos (o con liquidez limitada), no garantizan rentabilidad, salvo la externa, y que el riesgo de la inversión es de los partícipes y beneficiarios.

El nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que el Gobierno ha aprobado también para su remisión a las Cortes, incluye un nuevo supuesto de liquidez para los partícipes de los Planes y Fondos de Pensiones, junto a los actualmente existentes de enfermedad grave y desempleo de larga duración. En los planes de pensiones Individuales y Asociados se podrá disponer de los derechos consolidados correspondientes a aportaciones realizadas a partir del 1 de enero de 2015 una vez que estas tengan 10 años de antigüedad.

También se podrá disponer de los derechos económicos que el participe tuviese a 31 de diciembre de 2014 una vez que transcurran 10 años. Esto implica que en todo caso las aportaciones y derechos no podrán hacerse líquidas antes del 1 de enero de 2025. En los planes de pensiones de Empleo se establecerá lo mismo, siempre que esté previsto en las especificaciones y el compromiso lo permita.

Estas medidas pretenden fomentar el ahorro a largo plazo ya que este régimen de liquidez se aplicará a los planes de pensiones Individuales, Asociados y de Empleo. Y también a los planes de previsión asegurados, planes de previsión social empresarial y a los contratos de seguros suscritos con Mutualidades de Previsión Social que reducen la base imponible del IRPF, según el artículo 51 de la Ley 35/2006. En el caso de los planes de previsión social empresarial se exige que el supuesto esté previsto en el condicionado de la póliza y lo permita el compromiso. No se aplica este régimen a los seguros colectivos que instrumentan compromisos por pensiones, por ser su naturaleza financiera y fiscal distinta de los anteriores.

Los derechos económicos obtenidos por aplicación de este supuesto de liquidez tributan como las prestaciones, es decir, en el IRPF del beneficiario como rendimientos del trabajo, integrándose en la base general en su totalidad. Se excluyen las prestaciones en forma de capital correspondientes a aportaciones realizadas con anterioridad a 1 de enero de 2006, que tendrán una reducción del 40%.

Teniendo en cuenta que la aportación media anual no alcanza los 4.000 euros se ha actualizado a 8.000 euros la aportación máxima anualque desgravará en el IRPF a partir de enero de 2015 y que estaba en 10.000 euros.

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