Reflexiones en voz alta

Esta última semana ha dado para mucho. Cuando creíamos que nada nos haría ya temblar porque la situación de nuestro país es absolutamente preocupante en todos los sentidos nos hemos encontrado con un escándalo mayúsculo en mi partido, el Partido Popular. Nuestro extesorero y exsenador ha llegado a acumular 22 millones de euros en una cuenta en Suiza y ante semejante noticia, que ya de por sí es alarmante, muchos medios de comunicación se han lanzado a difundir sospechas de sobresueldos en el propio partido, algo de lo que no existe ninguna prueba y que se ha negado por todas las partes implicadas en el tema. Desde luego todos que pertenecemos al partido somos los primeros que nos hemos visto avergonzados e indignados por esta noticia y queremos, antes que nadie, que se aclare todo por la Justicia y por los mecanismos de auditoria que ya se han puesto en marcha.

Por si esto fuera poco en Cataluña se ha aprobado una declaración en el camino hacia la independencia al margen de los dos partidos mayoritarios a nivel nacional, PP y PSOE, y que parece, a falta de los informes jurídicos que ha encargado el Presidente del Gobierno, que carecería de toda legalidad por cuanto la Constitución deja bien clara la indisoluble unidad de España que todos aprobamos en 1978.

Y de nuevo otro escándalo esta vez en la Fundación Ideas del Psoe donde se pagaban honorarios a una falsa periodista con cargo a subvenciones públicas.

Y ya puestos a terminar la semana los datos de paro de la Encuesta de Población Activa nos llevan hasta los 5.965.400 personas en paro y lo que es más duro, 1.800.000 hogares tienen a todos sus miembros parados. Llevamos 5 años destruyendo empleo y las medidas de austeridad de éste último año que precisamente han llevado a la destrucción de empleo público han agravado las cifras. Controlar el déficit, gastar menos, reducir la Administración y ajustarnos a nuestras posibilidades reales nos lleva a esto pero es que **de no haber tomado esas medidas España estaría intervenida y en una situación aún más grave. **

Así las cosas las noticias positivas que nos están llegando sobre el control del déficit, la mejora de los datos de turistas que además gastan más, el incremento de la competitividad que permite a las empresas hacer nuevos negocios, el aumento de las exportaciones o la recuperación de la confianza de los inversores extranjeros nos saben a poco o a casi nada porque todo queda enfangado por la corrupción, la independencia de Cataluña y el drama del desempleo.

Mientras nuestro Presidente intenta vender la Marca España por el mundo, que no hay que confundir con la imagen que ahora mismo estamos dando. Debemos centrarnos en nuestras fortalezas como país, en nuestra capacidad para adaptarnos a las situaciones, en nuestra relevancia a la hora de abrir mercados en América Latina y debemos esforzarnos en recuperar los valores que nos han hecho ser admirados y envidiados a nivel internacional.

A la vez hay que revisar todo el sistema de partidos para que los ciudadanos se vean más identificados con los políticos que les representan, hay que exigir ejemplaridad, y hay que agilizar la justicia para que los casos de corrupción se resuelvan más rápido.

Quizás el anuncio del ministro de Economía, De Guindos, de nuevas medidas para específicas para conseguir que el crédito fluya a las familias y a las empresas junto con las declaraciones de la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, que ha afirmado que hay que empezar a estimular la economía europea, sean las mejores noticias del fin de semana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *